viernes, 21 de diciembre de 2012

Socialismo en mayas


Hoy los mayas se han cubierto de gloria. Entendamos que ellos no tenían los niveles de predicción que tenemos nosotros. No contaron con una app que contacta directamente con Rappel para explicarnos cuándo será el próximo encuentro interplanetario. Ni tenían Twitter y sus miles de @profetas. En el fondo, no tenían ni para taparse las vergüenzas.

Hoy que #elfindelmundo es trending topic en una España cachonda a medio camino entre el cinismo y la guasa, José Luis Rodríguez Zapatero hará un cameo en Al Rojo Vivo, el programa más intenso de La Sexta, la televisión que pagó de su bolsillo…

Dicen las promos del programa que el ex presidente romperá hoy su silencio. Lo dudo. Cuando uno tiene que dar tantas explicaciones acaba enredado en las autojustificaciones.

Pero Zapatero ya es leyenda. Una leyenda mala, en mi opinión. Es pasado. Un pasado imperfecto o incluso pluscuamimperfecto. De sus marrones llegan estos lodos de pesimismo existencial que envuelve un país con sangre de toro congelada por la crisis.

Zapatero desgastó las suelas del país y recortó los tacones que nos daban soltura. Nos engañó en muchos casos con tapas baratas para esconder en falso los agujeros de una nación que se siente informada, pero que anda, por lo general, fácilmente manipulada. Es lo que tienen los países extremistas: los conservadores conservan, pero conversan poco. Los progresistas progresan hacia el regreso. Y aunque con tanta fijaciones los dos andan hacia atrás, nunca se encuentran.

Es cierto que la herencia recibida ha sido como para desheredar al desheredador que nos desheredó con mueca de tonto feliz. Y España ya no sufre en silencio el triste dolor de haber tragado tanto. Y no olvidemos que a la herencia se suma la curiosa incapacidad de Mariano Rajoy. El tiempo dirá si su aparente parsimonia suena bien, o nos dirige a un segundo naufragio de los que narra Pedro Jota.

Una herencia catastrófica de Zapatero es haber ahogado el futuro del PSOE. Haber puesto a Rubalcaba como estrellita de la ilusión de un partido descafeinado se paga, cada vez más. Como cualquier imprudencia de las de la DGT. El PSOE está desnortado. Ayer dejó el partido el ex de Defensa y amigo de pupitre de ZP: José Antonio Alonso. Según cuenta en Twitter Alberto Sotillos, cada vez que suena una campana, hay tres militantes socialistas que abandonan el barco.

Y esta situación refuerza el protagonismo de figuras intolerables en situaciones normales, como la de Elena Valenciano. Ya tuvimos de sobra con el encausado Pepe Blanco.

Ahora que se acaba el mundo de las bromas, estaría bien que el PSOE se planteara una catarsis. Pero una catarsis entendida como una purificación emocional, corporal, mental y espiritual. Y ya después que surja la política. Si no, todo seguirá siendo sensacionalismo socialista. Casi el mismo de los mayas… No es país éste para socialismos tan cutres.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Año I después de Pajín



No, no pienso hablar de Cataluña. Ni conozco de cerca, ni soy de capaz de ponerme en los distintos pellejos. Aunque tengo mis opiniones. Pero no sé si tienen mucho fundamento. Tendré que oír, leer y pensar más.

Les presento hoy a Ana Mato soplando la primera vela de su cumpleaños ministerial. Entiendo que saben ustedes que les hablo de la actual ministra de Sanidad y Servicios Sociales. Una persona que está ahí, en la mole soviética del Paseo del Prado, trabajando –en principio- por la salud de un sistema sanitario famélico.
Cuando Rajoy decidió que Ana Mato era la nueva Ana Pastor (no ex TVE) de la sanidad popular, muchos de los protagonistas del entorno pusieron cara de El Fari comiendo limones. Esa mujer bronceada curtida entre los pasillos de Génova era la elegida para cerrar heridas abiertas desde casi siempre en un Sistema Nacional de Salud que no se cree nadie.

Algunos dijeron entonces que después de Leire Pajín, cualquiera sería mejor. Yo lo pensé, lo reconozco. Pero ahora tengo mis dudas.

Mato llegó a Sanidad sin tener ni la más legítima idea. Era evidente. Es evidente. Igual que Pajín. La diferencia está en que Leire –tuteando, para que no se nos venga arriba- se estudió los papeles e interpretó el papel ventrílocuo propio de muchos ministros. Ana Mato no. Ana –tuteando, para que no se venga abajo- ha delegado tanto que no tiene recursos propios casi ni para responder una pregunta parlamentaria.
Pajín  dio la cara, a veces con ordinaria predisposición. Fue mandona. Y se labró un futuro mejor en la Organización Panamericana de la Salud. Mato ha optado por esconderse detrás de Pilar Farjas, y a la vez intentar que la gallega no despunte más de la cuenta. El resultado: un mutismo ridículo y el casi unánime descontento general.

Yo no creo que las reformas sanitarias que ha planteado el Ministerio sean todas dignas de excomunión. Las tenemos de todos los gustos y colores. Varias las considero necesarias. Pero se nota que Mato prediseña mucho sus decisiones. Y al final, ese cocktail en el que el ingrediente político (de partido) es la clave de la receta, sabe mal en la calle. Porque política y calle son casi siempre dos líneas paralelas que no se cruzan. 

Mato seguramente haya trabajado más de lo que parece. Seguramente haya tratado de formar un equipo mejor de lo que parece. Es posible que sus reformas sean más necesarias y oportunas de lo que parece.
Pero tras soplar la primera vela, Mato parece que desaparece. Me esperaba un poco más de sangre.

Yo me lo planteo muchas veces: pocas cosas tan duras como sufrir en carne propia eso de tener un cargo por encima de nuestras posibilidades. Que nos lo cuente Pajín…
Por eso, después de tanto revuelo sanitario, tengan ustedes el convencimiento de que el Sistema Nacional de Salud seguirá siendo una entelequia bonita.

martes, 18 de diciembre de 2012

Realismo sonriente


Lo bueno siempre triunfa. Es casi esencia metafísica. Por eso Campofrío es trending topic no sólo en twitter, sino en las conversaciones 1.0 de las que pululan por el metro. Conversaciones que se hacen violencia para expresar palabras de toda la vida en vagones llenos de ebooks, ipods y catálogos de cestas de Navidad...

Campofrío es marca de toda la vida, que se ha renovado para enseñarnos algo más allá de la fina loncha de jamón de york cortada con maestría casi imposible: esas lonchas perfectísimas que después nunca vemos en los supermercados. Esas lonchas que forman parte de la idolatría de lo políticamente perfecto, pero casi imposible. Con lo sano que es ser realista y el éxito que tiene, como vemos ahora.

Total, que me distraigo. Campofrío y su "El curriculum de todos", más redes sociales, igual a éxito. ¿Por qué?

-Porque la unidad siempre vende.
-Porque los humano es creíble.
-Porque los mensajes positivos llenan, y nos hacen falta.
-Porque la agencia de publicidad nos conoce a todos.
-Porque contrasta con el desconocimiento de los que llevan las riendas oficiales de nuestro querido país.
-Porque es casi Navidad.
-Porque tenemos corazón y estamos hartos del empirismo de la prima de riesgo.
-Porque nos ayuda a reírnos de nosotros mismos y abandonar esa lucha cansina por mantener nuestra vanidad caiga quien caiga.
-Porque una sonrisa profunda vale más que un plato de jamón, aunque sea de Guijuelo...
-Porque en la calle hace frío y el curriculum de todos da calor.
-Porque ver el anuncio es como tomarse un paquete de castañas calientes en familia.
-Porque Fofito es feo, como muchos.
-Porque lo perfecto es relativo.
-Porque no nos va a tocar el Gordo, pero nos gusta disfrutar con lo ordinario.
-Porque la publicidad navideña no es sólo vender y comprar.
-Porque somos todos de la misma pasta.
-Porque el secreto está en la masa hecha de personas distintas.
-Porque sonreír, pedir perdón y dar las gracias debe estar en el curriculum diario de todos. No sólo en Navidad.
-Porque siempre hay muchas razones para vivir.

Habrá que guardar el enlace de youtube para verlo en febrero. En febrero también hay muchas razones para vivir...

lunes, 17 de diciembre de 2012

Hablar y lucir la chapa


Leo con agrado que los ex de Público están poniendo en marcha un nuevo periódico en papel. Se llama "La Marea", y nace justo en plena marejada contra el papel, la prensa, el periodismo y todo lo que huela a tinta negra. El parto está programado para el 21 de diciembre, y será mensual con seguimiento diario en Internet.

Lógicamente, una noticia así dentro de este mar de despropósitos que ahogan el periodismo español es una noticia relevante con titular a seis columnas. Emprender en el sector de la comunicación también es posible, y en audacias de este calibre, la izquierda mediática saca unos cuantos largos a la derecha asentadita y acomodada entre muchas páginas mediocres. Dar un paso así es más eficaz que ponerse una chapa. Aunque tal y como está el patio, trabajar y denunciar son bastante compatibles...

¿Qué haría yo si me lanzara a un sacar adelante un periódico nuevo?


1. Hacerlo bien.
2. Diseñarlo a la medida del siglo XXI.
3. Evitar las redacciones extremistas.
4. Alejar la opinión de la información.
5. No incluir anuncios de prostitutas.
6. Ganarme la confianza luchando por el máximo nivel de objetividad.
7. Trabajar las exclusivas.
8. Evitar las agendas de las agencias.
9. Evitar el periodismo de declaraciones.
10. Investigar.
11. No querer llevarme bien con todo el mundo. El periodismo es esencialmente crítico, pero con afán constructivo.
12. Pagar bien a los periodistas.
13. Profesionalizar la información gráfica.
14. Buscar a los publicistas menos aburguesados.
15. Hacer de la redacción un equipazo humano.
16. Evitar la demagogia para estirar los titulares.
17. Apostar por reportajes de verdad.
18. Entrevistar a los que no quieren ser entrevistados. A los otros no tiene mérito.
19. Contar con las redes sociales en su justa medida.
20. Pedir perdón cuando haga falta.
21. Rectificar, que es de sabios, también en el universo vanidoso de la prensa.
22. Ser originales sin quedarse sólo en la floritura.
23. Contar con jefes de redacción que sean jefes de redacción, no controladores aéreos.
24. Motivar a la sociedad.
25. Cuidar el castellano.
26. Valorar las agendas de los periodistas para el diseño de la redacción.
27. Contar con gente con ideas. Valorar lo que tengo. Echar al que no responda.
28. Contar las tragedias como si fuéramos de la familia de la desgracia.
29. No pensar que mis lectores son tontos.
30. Ser realmente contrapoder de la política.
31. Ser feminista con coherencia y tratar a la mujer como realmente se merece.
32. Evitar la frivolidad, que para eso ya está la tele.
33. Respetar ideologías, credos y opiniones discrepantes con verdadera comprensión.
34. Dar prioridad a Internet y al entorno audiovisual. Sí papel, no sólo papel.
35. Revalorizar el diseño del periodismo diario. Nunca portadas como las que vemos desde hace unos meses en los quioscos de España...
36. Hacer nuevo periodismo asentando siempre la novedad sobre los pilares de siempre.
37. Sin contrastación no hay publicación.
38. Regeneración constante.
39. Crear otras formas de decir.
40. Escribir para contar al ciudadano, y no a los del periódico de enfrente.

martes, 11 de diciembre de 2012

Presunto Cervera


En el presunto caso Cervera hay cuatro noticias que son algo más que presuntas:

  1. Email de libro de Pilar Urbano y sobre-en-grieta-oscura en la muralla de Pamplona.
  2. Diputado que dimite.
  3. Diputado que da la cara.
  4. Partido Popular que entierra con vida y medios de comunicación que juegan a profetizar si es culpable o es inocente antes de saber al cien por cien lo que pasa y que la justicia dicte sentencia. Esto último es una noticia relativa, porque los medios mediocres ven más fácil juzgar antes que contar. Es más presunto un etarra o un asesino.

Ante estas cuatro noticias sobrecogedoras (sobre-cogedoras…) tuiteadas hasta la saciedad, he pensando varias cosas:

  1. Santiago Cervera ha sido un imprudente.
  2. Espero que el auténtico Cervera no sea así de presuntamente débil.
  3. Mi apoyo, pues, al diputado hasta que se demuestre lo contrario. Y apoyar no es ni aplaudir, ni compartir, ni respaldar. Es un verbo más pasivo reflejo: comprender y ser humanos ante una tragedia personal, aunque haya sido totalmente voluntaria.
  4. Ante un político que da la cara (en su blog y en la radio, por lo menos), crece mi presunta sospecha de inocencia. No es normal una actitud de este calibre. Es verdad que Cervera era muy de andar por medios y eso le ha acercado los micrófonos, pero también es verdad que la mayoría de los culpables prefieren desaparecer hasta que cuadran su presunta estrategia.
  5. Cervera cae mal y cae bien, casi al 50 por ciento. Tiene amigos y enemigos insidiosos, se ve que muchos de ellos están en el presunto Partido Popular. Es una persona a la que le gusta figurar, y la presunta indiscreción ocasional tiene su precio. En política, si algo no se perdona, es el afán por destacar de los que están en segunda fila… Es así de humana. Y así de triste.
  6. No quiero creer que Cervera haya recurrido al sobrecogedor caso de película como respuesta a esa curiosa marginación política a la que ha sido sometido, presuntamente, por Mariano Rajoy. Ni siquiera logró ser vicepresidente de las Cortes un señor del que se hablaba como ministro de Sanidad hasta que eligieron a Mato. Su sacrificio no encontró una respuesta a la medida de las circunstancias. O sí.
  7. Ante la duda, mejor dejarlo todo y refugiarse en el convento. En política, aunque no sea costumbre habitual, irse cuando hay presuntas sospechas es una cuestión de supervivencia… de la política…
  8. Que Cervera piense en su lista de presuntos enemigos. Y de sus aparentes amigos.
  9. A los que dicen que presuntamente fue a la muralla con gorro y bufanda, aconsejarles, para confirmar sus sospechas, vayan ellos a calva descubierta por Pamplona en plena semana de la Inmaculada. A ver si se les cae una oreja…
P.D. La foto es un homenaje (no interesado...) a José Luis Pindado: un fotógrafo con luz propia... Por eso la ponga a color, sin que sirva de precedente... Aunque después de contrastar, he podido avergüar que es obra y gracia de otro grande: Luis Camacho.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Informar es barrer


Vayamos al grano: el periodismo español se ha hecho el harakiri. Diga usted lo que diga, el periodismo español se ha hecho prescindible. Por eso no tiene sentido pasarse el día pensando si podemos o no cobrar contenidos. El debate debería ser: ¿pagaría alguien por los contenidos que da la prensa made in Spain?
Es verdad que hay que adaptarse a los nuevos tiempos, entre otras cosas porque hemos llegado tarde. Hay que adaptarse con rapidez antes de que mueran todas las empresas informativas. Pero mientras nos detenemos en la eficiencia y en la rentabilidad del negocio de la comunicación, pocos se han parado a pensar qué comunicamos y a quién comunicamos.

El periodismo es y siempre será. Incluso a pesar del 95% de los periodistas, que están encantados de conocerse y se pasan el día escribiendo para sí mismos y para sus competencias. Mucho periodista sigue haciendo filigranas con sus letras sin saber quién puñetas las lee. Eso le da igual. En sus momentos de soy-periodista-y-vengo-a-contarte-todo-lo-que-pasa el funcionario de la información defiende la ética de la comunicación, pero se nota a la legua que esas palabras están en encerradas en un museo. Los hechos demuestran que, en el fondo, el periodismo se ha convertido en un juego de luces, en un auto-flash, en un pedestalillo que se derrumba cada 24 horas como mucho, si consigues ser trendding topic...

Me lo dijeron una vez y me lo repito muchas veces: "Los periodistas entrevistáis al ministro de Educación -Wert vende- y os creéis el ministro de Educación". Y me sigo diciendo yo para mis adentros: "pero en el fondo, sabes bien que somos un pringaos: cobramos lo que cobramos, trabajamos lo que trabajamos, vivimos como vivimos: siempre por encima de las posibilidades de nuestras nóminas, porque tenemos idealizada la clase social del periodista. Nos cuesta entender que somos servidores públicos. No somos un contrapoder"... Deberíamos, pero nos da pereza...

Tendríamos que sentirnos orgullosos queriendo ser barrenderos de la injusticia, de la mentira, de la corrupción... Pero barrenderos al fin y al cabo. Y a mucha honra. Porque barrer las calles es imprescindible. Barrer la España del vaivén y del trinca-huye es imprescindible. Barrer tanta mierda bajo tantas alfombras es imprescindible. Informar es barrer. Informar es imprescindible. Pero lo de ahora... lo de ahora es barrer para casa, una casa calentita hecha de teletipos que antes fueron notas de prensa, una casa construida por las agendas de las agencias, una casa facilona que no se cree nadie. Ni los periodistas. Ni los barrenderos. El algodón no engaña.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Terremoto-marea-tsunami


El tsunami blanco no es el 15-M. Eso supongo que lo tendrán claro los que pilotan la reforma sanitaria de Madrid: una marea intervencionista que ha llegado justo en el momento en que muchos profesionales sanitarios se habían puesto encima el cartel de “hasta aquí hemos llegado”.

Nadie duda de que las 17 sucursales del Sistema Nacional de Salud, incluida la de Madrid, necesitaban reformas. Desde hace tiempo. Hemos estado mucho tiempo admirándolo en una vitrina y se han oxidado algunas de sus partes más nobles. Sin embargo, la erótica de la eficiencia a toda costa ha nublado la prudencia en las decisiones políticas. Se trata de resolver los problemas de gasto ya, cuando la guillotina está rozando el cuello. Y en ese escenario, acertar en las decisiones es tan difícil como esperar a que un político encumbrado dé marcha atrás hundiendo su vanidad en los mares del sentido común.

Recular se ha convertido en sinónimo de fracaso, no sólo en política. Y buena culpa de ese error conceptual lo tienen los medios de comunicación, que disfrutan como niños cuando alguien desanda sus pasos en público. Los moralistas del siglo XXI han logrado desde el púlpito laico de sus medios que pedir perdón y volver a empezar esté mal visto. Son moralistas prediseñados que no conocen al ser humano…

Ignacio González y Javier Fernández-Lasquetty son humanos. Como también es humana Esperanza Aguirre, que dejó el barco antes de que llegara el tsunami.

Viendo lo que dicen los que dicen, y viendo lo que hacen los que hacen, el Gobierno de la Comunidad de Madrid no puede actuar como si estuviera negociando decisiones asamblearias con los cabecillas del 15-M.
Esto no es: “vamos a entretenerles un poco, tiramos por arriba, luego rebajamos, y al final nos salimos con la nuestra”. Por las dimensiones y por las opiniones de miles de doctores en Medicina y profesionales sanitarios comprometidos siempre al cien por cien, lo mejor que pueden hacer es volver a empezar, porque rectificar es de sabios, y hacer las cosas bien en la gestión sanitaria es, además, una cuestión grave de salud pública.

Para que Segovia de Arana hable de algo más que del sistema MIR, algo importante debe estar pasando…

martes, 4 de diciembre de 2012

Hoy puede ser un buen día


Hoy puede ser un buen día para empezar un blog, porque es el Día Internacional de la Vida Cotidiana. Por ejemplo. Me hago con ese hueco en el calendario inmenso de días mundiales del oportunismo...

Hoy, para algunos, puede ser un día señalado. Para Álex de la Iglesias y para Karina, hoy es el día de sus cumpleaños. Cada uno cumple los suyos, como es lógico. Me cuentan, además, que hay una calle malagueña que se llama así, tal cual: cuatro de diciembre. Una más, en una serpiente de calles anodinas y llanas.

Hoy es el segundo aniversario del caos aéreo que llevó al Gobierno de Zapatero a declarar el primer estado de alarma en la España democrática de la que se relamen los horteras. Una verdad a medias, porque España no será democrática al cien por cien hasta que no haya políticos en la cárcel por gestionar el pan del pueblo como si esto fuera un circo.

En fin, las efemérides pasadas después de 2012 años se agolpan, pero no hay ninguna significativa para mi. Es martes. Hace frio, porque es otoño-invierno. Se caen las hojas. Y se barren. Hay gente que sufre y gente que vibra. Hay gente que pasa. Un día más. Aparentemente. ¿Un día menos? ¿Una oportunidad mejor?

Hoy me brotó poner en marcha esta idea. Sin más. No hay perchas para todas las ideas por muy periodista que uno sea.

¿Y qué quiere usted escribir en este blog?
-Pues no quiero escribir nada en particular. Quiero contar las cosas que se me pasan por la cabeza. Esos pensamientos que vuelan, que a veces se atrapan en twitter, se cocinan y en muchas ocasiones se nos atragantan sin hacer la digestión.

Pensaba titular el blog Think twice. Mi triste y mísero homenaje a Phil Collins... Pensar dos veces las cosas a mí, por lo menos, me ayuda a encontrar el punto medio.

Desde luego, no será por cerrar el pico. Cada uno es emprendedor en la medida de sus posibilidades...
Gracias, y bienvenido. Mi sencilla aventura bloguera te saluda.