martes, 11 de diciembre de 2012

Presunto Cervera


En el presunto caso Cervera hay cuatro noticias que son algo más que presuntas:

  1. Email de libro de Pilar Urbano y sobre-en-grieta-oscura en la muralla de Pamplona.
  2. Diputado que dimite.
  3. Diputado que da la cara.
  4. Partido Popular que entierra con vida y medios de comunicación que juegan a profetizar si es culpable o es inocente antes de saber al cien por cien lo que pasa y que la justicia dicte sentencia. Esto último es una noticia relativa, porque los medios mediocres ven más fácil juzgar antes que contar. Es más presunto un etarra o un asesino.

Ante estas cuatro noticias sobrecogedoras (sobre-cogedoras…) tuiteadas hasta la saciedad, he pensando varias cosas:

  1. Santiago Cervera ha sido un imprudente.
  2. Espero que el auténtico Cervera no sea así de presuntamente débil.
  3. Mi apoyo, pues, al diputado hasta que se demuestre lo contrario. Y apoyar no es ni aplaudir, ni compartir, ni respaldar. Es un verbo más pasivo reflejo: comprender y ser humanos ante una tragedia personal, aunque haya sido totalmente voluntaria.
  4. Ante un político que da la cara (en su blog y en la radio, por lo menos), crece mi presunta sospecha de inocencia. No es normal una actitud de este calibre. Es verdad que Cervera era muy de andar por medios y eso le ha acercado los micrófonos, pero también es verdad que la mayoría de los culpables prefieren desaparecer hasta que cuadran su presunta estrategia.
  5. Cervera cae mal y cae bien, casi al 50 por ciento. Tiene amigos y enemigos insidiosos, se ve que muchos de ellos están en el presunto Partido Popular. Es una persona a la que le gusta figurar, y la presunta indiscreción ocasional tiene su precio. En política, si algo no se perdona, es el afán por destacar de los que están en segunda fila… Es así de humana. Y así de triste.
  6. No quiero creer que Cervera haya recurrido al sobrecogedor caso de película como respuesta a esa curiosa marginación política a la que ha sido sometido, presuntamente, por Mariano Rajoy. Ni siquiera logró ser vicepresidente de las Cortes un señor del que se hablaba como ministro de Sanidad hasta que eligieron a Mato. Su sacrificio no encontró una respuesta a la medida de las circunstancias. O sí.
  7. Ante la duda, mejor dejarlo todo y refugiarse en el convento. En política, aunque no sea costumbre habitual, irse cuando hay presuntas sospechas es una cuestión de supervivencia… de la política…
  8. Que Cervera piense en su lista de presuntos enemigos. Y de sus aparentes amigos.
  9. A los que dicen que presuntamente fue a la muralla con gorro y bufanda, aconsejarles, para confirmar sus sospechas, vayan ellos a calva descubierta por Pamplona en plena semana de la Inmaculada. A ver si se les cae una oreja…
P.D. La foto es un homenaje (no interesado...) a José Luis Pindado: un fotógrafo con luz propia... Por eso la ponga a color, sin que sirva de precedente... Aunque después de contrastar, he podido avergüar que es obra y gracia de otro grande: Luis Camacho.

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