jueves, 24 de enero de 2013

Amy, cariño



 Caso Amy Martin, desvelado por El Mundo. La segunda personalidad de un coleguita de la Fundación Ideas escribe artículos a 3.000 euros la gracia. La rubia de bote más falsa que Judas se lo lleva crudo. En concreto, se mete pa' adentro lo que muchos periodistas con familia no ganan ni con premios en dos meses.

Amy Martin representa bien el modelo de periodismo virtual made in Spain. Ese periodismo de prime time que es el que triunfa en un país sensacionalista. En el gremio, atestado de candidatos gracias a la superpoblación de facultades de Comunicación, brillan los que brillan, gracias al lustre de la inmensa mayoría que permanece siempre a pie de obra.

Amy Martin es la presidenta del Club de Periodistas de Relumbrón. De los de tarjeta de crédito, comidas, contactos con el mundo de la banca, tejemanejes con el sector político… De los que predican sobre la ética del periodismo y, en muchos casos, maltratan sistemáticamente a los que tienen más cerca. De los activistas que no tienen tiempo para la reflexión. De los que miden los éxitos a escala de sus índices de fama. Amy Martin es de las que pisa cuellos a precio de oro. De las que tiene cierta áurea exterior y es repudiada en la intimidad por los que la conocen demasiado de cerca.

En el día de San Francisco de Sales (sales=rebajas), el día del patrón de los periodistas, aprovechamos para poner velas a San Judas Tadeo, referente de las causas perdidas. Y poner velas y esperar el milagro es un acto de fe, de esperanza y de caridad. Porque, a pesar de que Amy Martin es el reflejo de un pufo, hay muchos Carlos Segovia con ganas de conquistar la verdad rebuscando en el baúl de lo políticamente vedado.

Amy, cariño, no sabes la alegría que me da verte de nuevo… Sobre todo en este día en el que los mismos periódicos cuentan sus desgracias en forma de Encuesta de Población Activa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario