El tsunami blanco no es el 15-M. Eso supongo que lo tendrán claro los que pilotan la reforma sanitaria de Madrid: una marea intervencionista que ha llegado justo en el momento en que muchos profesionales sanitarios se habían puesto encima el cartel de “hasta aquí hemos llegado”.
Nadie duda de que las 17 sucursales del Sistema Nacional de Salud, incluida la de Madrid, necesitaban reformas. Desde hace tiempo. Hemos estado mucho tiempo admirándolo en una vitrina y se han oxidado algunas de sus partes más nobles. Sin embargo, la erótica de la eficiencia a toda costa ha nublado la prudencia en las decisiones políticas. Se trata de resolver los problemas de gasto ya, cuando la guillotina está rozando el cuello. Y en ese escenario, acertar en las decisiones es tan difícil como esperar a que un político encumbrado dé marcha atrás hundiendo su vanidad en los mares del sentido común.
Recular se ha convertido en sinónimo de fracaso, no sólo en política. Y buena culpa de ese error conceptual lo tienen los medios de comunicación, que disfrutan como niños cuando alguien desanda sus pasos en público. Los moralistas del siglo XXI han logrado desde el púlpito laico de sus medios que pedir perdón y volver a empezar esté mal visto. Son moralistas prediseñados que no conocen al ser humano…
Ignacio González y Javier Fernández-Lasquetty son humanos. Como también es humana Esperanza Aguirre, que dejó el barco antes de que llegara el tsunami.
Viendo lo que dicen los que dicen, y viendo lo que hacen los que hacen, el Gobierno de la Comunidad de Madrid no puede actuar como si estuviera negociando decisiones asamblearias con los cabecillas del 15-M.
Esto no es: “vamos a entretenerles un poco, tiramos por arriba, luego rebajamos, y al final nos salimos con la nuestra”. Por las dimensiones y por las opiniones de miles de doctores en Medicina y profesionales sanitarios comprometidos siempre al cien por cien, lo mejor que pueden hacer es volver a empezar, porque rectificar es de sabios, y hacer las cosas bien en la gestión sanitaria es, además, una cuestión grave de salud pública.
Para que Segovia de Arana hable de algo más que del sistema MIR, algo importante debe estar pasando…

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