jueves, 3 de enero de 2013

Un euro por la cara




El día 1, con festividad y alevosía del año nuevo, entró en vigor el euro por receta en Madrid. La prueba del algodón de la esquizofrenia política española: mientras Rajoy lleva a los tribunales el aguinaldo farmacéutico de Cataluña, la Comunidad de Ignacio González ha sacado la hucha del Domund para recaudar en los establecimientos farmacéuticos lo que necesita para cuadrar sus cuentas sanitarias.
Error.

Hoy, el Sistema Nacional de Salud es menos nacional y menos equitativo.
Hoy, el discurso de la reforma sanitaria del Partido Popular se resquebraja.
Hoy, Castilla-La Mancha sufrirá en sus carnes el efecto llamada de la inmigración sanitaria. Un euro no es casi nada. Muchas recetas son una ruina.
Hoy, el polimedicado madrileño inicia su cuesta de enero más empinada.
Hoy, los farmacéuticos de Madrid parecerán más expendedores que profesionales sanitarios claves para el buen funcionamiento de la sanidad pública.
Hoy, la sanidad madrileña es más cara.
Hoy, los pensionistas de Madrid se pensarán dos veces bajar a la farmacia.
Hoy, Ignacio González y Javier Fernández-Lasquetty se salen con la suya, a costa de la nuestra.
Hoy, se agigantan las heridas entre el Ministerio de Sanidad y una Madrid a su aire.
Hoy, Mato ha perdido el pulso.
Hoy, el PSOE será más demagógico que nunca.
Hoy, el PP aliñará sus argumentarios.
Hoy, Llamazares volverá a darnos la matraca.
Hoy, los ciudadanos pagaremos a un euro por receta los sobrecostes de una gestión política deficiente.
Hoy, añoramos los tiempos de las pesetas…

3 comentarios:

  1. Coincido e que los ciudadanos no pueden pagar los platos rotos de la mala gestión producida por sus dirigentes pero por otra parte no me parece mal que los ciudadano incluyéndome yo paguemos el euro por receta por que yo creo que los medicamentos no son juguetes y la gente que de verdad los necesite pagara ese euro.

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  2. Jose, lo malo de ese razonamiento es que lo hacemos (o lo damos por bueno) aquellos para quienes un euro, o 50, "no supone dinero si se trata de salud". Hay presupuestos, y vidas, en los que un euro es un mundo, por desgracia. Y puede ser la diferencia entre comprar los fármacos que necesitamos y "esperar a ver". Y lo peor es la lógica que hay tras esa medida: nosotros, los políticos, hacemos que la sanidad pública sea cara porque gestionamos mal. Entonces nosotros, los políticos, adoptamos una solución: hacerla aún más cara para los ciudadanos. Olé sus...

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    1. Alain,sin duda un razonamiento impecable.
      Y vuelvo a repetir: si alguien, de verdad, necesita ese medicamento, pagará ese euro y se privará de otras cosas... Tal vez sea la forma de parar el abuso. Lo trágico es llegar a este punto donde siempre pagan "justos por pecadores".

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